Provincia de Orellana

Francisco de Orellana es la capital de la provincia más joven del Ecuador, Orellana. También conocida como El Coca, que está ubicada muy cerca de las densas selvas tropicales en la Amazonia, junto a la confluencia del río Coca y el río Napo. Su nombre se debe al expedicionario español Francisco de Orellana quién se adentro a estos territorios en busca de El Dorado, pero durante su viaje descubrió el Río Amazonas.

Información de Francisco de Orellana

Francisco de Orellana es una ciudad relativamente joven, establecida en una terraza aluvial conformada y delimitada por los Ríos Coca, Napo y Payamino, los cuales son el marco geográfico e hidrológico de la ciudad.

Está rodeada de bellos paisajes, flora, fauna y tiene en sus tierras un mineral importante para todo el Ecuador, el petróleo.

La ciudad se debe a la tenacidad de su gente y está constituida por una numerosa población de colonos procedentes de diferentes regiones del país, y sus principales habitantes nativos se encuentran refugiados en la selva.

Los indígenas oriundos de zonas aledañas los Tagaieris o Sachas conocen a Francisco de Orellana como Coca. Se cree que los primeros colonos la fundaron con ese sobrenombre a finales del siglo XVIII, tras encontrar plantas silvestres en las orillas del río Napo, cerca de donde ahora se asienta la población.

Antiguamente estos indígenas iban a este lugar a realizar sus rituales curativos con las hojas de coca masticadas.

La ciudad y el cantón también esta conformado con la participación de tres etnias amazónicas: Kichwas, Shuar y Wuaorani.

Francisco de Orellana es un sitio histórico con varias fundaciones; un pueblo rodeado de leyendas; rastros de culturas precolombinas; paseos en bote por la selva y turismo de aventura; una provincia marcada por la explotación petrolera.

Este territorio es esencialmente amazónico, no posee grandes elevaciones. Es una joya ecológica, posee un potencial en flora y fauna lo cual la convierte en un región única en el mundo.

Es una ciudad estratégica no solo para el petróleo sino para las expectativas que mantienen varios sectores por el potencial naviero que tiene este puerto. Son extensas áreas de densa vegetación con gente alegre, generosa y orgullosa que vive junto al bosque y protege.

En las coloridas calles de Francisco de Orellana, se encuentran decenas de comerciantes y artesanos. Aquí también podemos encontrar lugares de recreación y descanso.

Desde el puerto los turistas nacionales extranjeros pueden atravesar el río Napo, recorriendo una fantástica ruta llena de vegetación y con el sonido de los animales de la selva, se llega hasta Iquitos en Perú, Puerto Leticia en Colombia, Tabatinga, Manaos y Puerto Belén en Brasil, hasta conectarse con el Océano Atlántico.

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